Canciones de Pxndx que nos regresan al pasado (y probablemente nos arruinan el día otra vez)
- Jocelyn Alejandra Flores Jiménez
- 8 jun
- 4 min de lectura
Porque crecer no significa superar PXNDX… solo escuchar las canciones con problemas diferentes. Hay bandas que escuchas un rato y luego olvidas. Y luego está Panda, esa banda que convirtió nuestros traumas adolescentes en himnos coreables mientras fingíamos que “todo bien”.

Porque sí, todos tuvimos esa etapa donde sentíamos que nadie nos entendía, donde escribíamos indirectas en Messenger, subíamos letras al estado y escuchábamos Panda como si nuestra vida dependiera de ello. Y honestamente… algunos seguimos ahí, solo que ahora tenemos deudas.
Estas son 10 canciones que no solo nos regresan al pasado: nos recuerdan exactamente por qué estábamos (y seguimos) emocionalmente inestables.
1. “Narcisista por excelencia”
Un himno absoluto al rechazo, la inseguridad y la necesidad desesperada de pertenecer. ¿Quién no escuchó esta canción sintiendo que jamás era suficiente para nadie? La letra habla de cómo vamos moldeándonos para cumplir expectativas ajenas, perdiendo identidad en el proceso, todo con tal de ser aceptados. Y lo peor es que de adolescentes sonaba exagerado… hasta que crecimos y descubrimos LinkedIn.
2. “Los malaventurados no lloran”
Hay canciones que pegan. Y luego está esta, que literalmente atraviesa el pecho. Oscura, melancólica y devastadora, habla de esa la pérdida. En ese entonces creíamos que el dolor amoroso era el fin del mundo. Qué inocentes éramos. Ahora tenemos ansiedad, trabajo y problemas lumbares, pero esta canción sigue doliendo exactamente igual.
3. “Cita en el quirófano”
Cruda, teatral y absurdamente vengativa. La fantasía emocional de querer arrancarle el corazón a alguien que te destruyó… si es que alguna vez tuvo uno. Panda siempre supo convertir emociones tóxicas en poesía dramática, y esta canción es probablemente uno de los mejores ejemplos. Porque claro, todos hemos dicho “ya lo superé” mientras mentalmente escribimos una tesis sobre por qué esa persona merece sufrir.
4. “Disculpa los malos pensamientos”
La definición musical de “no lo haría… pero ganas no faltan”. Irónica, agresiva y con ese humor oscuro tan característico de la banda. Habla de pensamientos vengativos que nunca pasan de la imaginación, aunque emocionalmente ya hiciste unas 14 escenas de confrontación en tu cabeza mientras te bañabas.
5. “Procedimientos para llegar a un común acuerdo”
Una conversación incómodamente honesta sobre relaciones, superficialidad, deseo y cero responsabilidad. La canción prácticamente funciona como un contrato emocional y sexual donde se dejan claras las intenciones desde el inicio: diversión, placer y nada demasiado profundo. La superficialidad, promiscuidad y quizás malas ideas son las pautas, pero al menos hay sinceridad. Y honestamente, Panda entendió antes que nadie que muchas relaciones habrían durado más si la gente dejara claras sus red flags desde la primera cita y no hasta después del “te extraño”.
6. “Solo a terceros”
Una canción donde el dolor se transforma en cinismo puro. “Solo a Terceros” explora la infidelidad y la traición amorosa desde un lugar masoquista y cruelmente honesto. La búsqueda de detalles del engaño, como si dolerse más fuera una necesidad emocional. El título juega con esa idea devastadora: parece que la otra persona sí sabía amar, sí sabía hacer feliz a alguien… solo que nunca contigo. Gracias Panda, justo lo que necesitábamos
para desarrollar problemas de confianza.
7. “Hola!”
La carta de presentación más caótica y confiada de Panda. “Hola!” funciona como un aviso oficial de que unos tipos de Monterrey venían dispuestos a quedarse en la cabeza de todos. Frases como “Te estoy avisando” y “Te estoy recordando” tenían esa arrogancia juvenil que, al final, terminó haciéndose realidad. Lo mejor es que la canción nació casi como una broma en el estudio, experimentando con versos “rapeados” en lugar de cantados, dándole ese estilo raro y divertido que terminó conectando con los fans. Con el tiempo se volvió un himno para quienes crecieron con los primeros discos de Panda… y también una pequeña burla para todos los que los subestimaban mientras luego escuchaban PXNDX a escondidas.
8. “Cuando no es como debiera ser”
La frustración de amar diferente. Habla de ese momento donde entiendes que puedes esforzarte muchísimo por alguien y aun así nunca será suficiente. Intentas encajar, intentas dar más, intentas salvar algo que claramente no funciona… y la otra persona simplemente no responde igual y hasta saliste tu como el culpable. Básicamente el soundtrack perfecto para quienes confundieron amor con aguantar migajas emocionales.
9. “So Violento So Macabro”
Oscura, incómoda y perturbadora. Inspirada por una obsesión enfermiza y asociada constantemente al caso de Diego Santoy, la canción retrata la incapacidad de aceptar el final de una relación. Aquí el romance desaparece y da paso a algo mucho más peligroso: posesión, violencia y destrucción. Es una canción que incomoda precisamente porque refleja lo fácil que es disfrazar conductas tóxicas de “amor intenso”.
10. “Saludos desde Turquía”
Y no, no tiene nada que ver con el país. La canción utiliza la distancia como metáfora emocional: estar tan lejos de alguien que parece . Como enviar una postal desde el otro lado del mundo solo para decir “sobreviví sin ti”. Tiene ese sentimiento extraño entre nostalgia, orgullo y vacío emocional que Panda manejaba tan bien. Porque a veces sanar no se siente feliz… solo silencioso.
Panda jamás intentó ser una banda emocionalmente estable. Sus letras estaban llenas de drama, resentimiento, sarcasmo y decisiones afectivas que hoy claramente te mandarían directo a terapia. Pero justamente ahí estaba la magia: decían en voz alta todas esas cosas ridículas, intensas y medio tóxicas que sentíamos.
Y sí, escucharlas hoy pega distinto. Ya no estamos encerrados en un cuarto pensando que la vida terminó porque nuestra relación de 6 horas terminó dramáticamente a la salida de la escuela… ahora la vida nos golpea de formas mucho más creativas. Pero basta con escuchar una canción de PXNDX para regresar automáticamente a esa época.
Qué buenos tiempos tan horribles. No como ahora, que ya son tiempos horribles de verdad… y donde mi relación más tóxica es con el SAT.




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