top of page

Carlos Sadness rumbo a Pulso GNP 2025: entre constelaciones, palmeras y letras que florecen

  • Erika Ruíz
  • 14 oct
  • 2 Min. de lectura

Si hay un artista que ha logrado construir un universo propio dentro del pop alternativo iberoamericano, ese es Carlos Sadness. Su música no solo se escucha, se habita: es una mezcla de paisajes mentales, versos de diario personal y una estética sonora que va de lo tropical a lo galáctico, sin perder nunca el hilo de lo íntimo. Por eso, su próxima presentación en Pulso GNP 2025 el 25 de octubre promete ser uno de los momentos más emotivos y coreables del festival.

 

La narrativa de Carlos Sadness siempre ha oscilado entre lo onírico y lo tangible / Carlos Sadness
La narrativa de Carlos Sadness siempre ha oscilado entre lo onírico y lo tangible / Carlos Sadness

Desde sus primeros pasos como Shinoflow, Sadness ha sabido crecer sin perder esa sensibilidad que lo distingue. Cada álbum ha sido una especie de diario de viaje, tanto emocional como estético, en el que las guitarras bailan con sintetizadores, y las letras oscilan entre el surrealismo pop y la confesión nostálgica.

 

Carlos Sadness ha cultivado una conexión especial con el público mexicano y México, a su vez, ha sido un territorio fértil para su música. Ya no es raro verlo llenar venues o encabezar festivales en este lado del Atlántico. Su regreso a Pulso GNP, en pleno 2025, no es una visita casual: es una celebración de ese vínculo, ahora más fuerte que nunca.

 

En el escenario, Sadness no solo interpreta canciones: crea atmósferas. Sus shows son una mezcla de fiesta indie y viaje introspectivo, con momentos para brincar y otros para cerrar los ojos y dejarse llevar. Temas como Amor Papaya, Aloha, Todo Estaba Bien o Perseide ya son himnos generacionales que suenan como abrazos sonoros en medio del caos cotidiano.

 

Camino a Pulso GNP 2025, lo que Carlos Sadness ofrece no es solo un concierto: es una invitación a entrar en su mundo. Uno donde los planetas se alinean con el ritmo de una guitarra acústica, donde las historias se cuentan entre palmeras mentales, y donde bailar también puede ser una forma de sanar.

 

Carlos Sadness forma parte del Pulso GNP 2025 /Cortesía Ocesa
Carlos Sadness forma parte del Pulso GNP 2025 /Cortesía Ocesa

Como suele escribir él mismo, “lo bonito no está en las cosas, sino en cómo las miramos.” Y pocas miradas como la suya para convertir la melancolía en arte pop multicolor.

 

Porque al final, eso es Carlos Sadness: un pasaporte sonoro hacia un lugar donde puedes bailar con tu melancolía, reír con tu nostalgia, y cantar con los ojos cerrados. Y ese lugar, por unas horas, será el escenario de Pulso GNP 2025.

Comentarios


bottom of page